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Opinión: ¿Los Astros tienen suficiente pitcheo para la postemporada?

CHICAGO - Los Astros de Houston, franquicia que nunca ha ganado una Serie Mundial, salió disparado de la línea de salida esta temporada y culminó la primera mitad de la temporada con marca 60-29, luego de apalear a los Azulejos de Toronto 19-1. Han llegado a estar por 34 partidos sobre .500, lo que se produjo por última ocasión después de la jornada del 28 de julio, y han llegado sacar hasta 18 encuentros de ventaja en el Oeste de la Liga Americana.

Incluso después de su reciente slump 3-10, los Astros tienen una ventaja de 12 partidos en su división, cuentan con un diferencial de carreras que fundamenta por completo su récord de triunfos y derrotas, y tienen una ventaja de cinco encuentros para sostener la mejor marca en el joven circuito.

Este resumen de lo que ha sido la temporada de los Astros son los hechos más importantes que leerán en el presente artículo. Más que nada, les dirá el lugar en el que Houston se encuentra en la jerarquía de las Grandes Ligas.

Uno puede hacerse interrogantes y, con suerte, la respuesta se convierte en la historia. Aunque, en ocasiones, la búsqueda conduce a hacerse más preguntas. Con los Astros actualmente en Chicago, eso nos llevó a tres días de análisis, buscando cuál sería su potencial rotación en la postemporada, tema que los ha puesto a pensar durante semanas.

Al menos por los momentos, este tópico ha quedado de lado, ya que los Astros han tenido que lidiar con sus primeras dificultades prolongadas esta temporada. Los Astros salieron de Chicago sin poder ganar en tres compromisos allí, viendo que su cola de cometa se convertía en polvo. Una noche antes, escribí con respecto a los tipos de males que sufren todos los equipos durante una temporada. Tras ver a Houston caer en tres ocasiones al hilo contra los Medias Blancas (estadísticamente el equipo con el peor roster del béisbol en la actualidad) aún no es hora de mostrar pánico. Sin embargo, pierden la buena onda que debe rodear a un equipo con aspiraciones de ganar la Serie Mundial y a pocas semanas de comenzar la postemporada.

"No estamos jugando nuestro mejor béisbol", dijo el manager de los Astros A.J. Hinch. "No creo que podamos adelantarnos demasiado o no tomarnos en serio en cuanto a nuestra forma de competir. El mantenerse saludable y conseguir esa buena salud es clave".

El mayor problema de los Astros en cuanto a lo tangible es mantener su roster saludable. Afortunadamente, parece que cuentan con buenas posibilidades de mantenerse sin bajas a la hora de comenzar la postemporada. Aparte de eso, la rotación y su puesto 25 en efectividad tras el receso de Juego de Estrellas causa mucha preocupación.

El liderato de los Astros en el Oeste de la Nacional sigue siendo masivo. Houston ganará su división por primera vez desde que los miembros del Salón de la Fama Jeff Bagwell y Craig Biggio llevaron a los Astros a la corona de la división central de la Liga Nacional en 2001. Pero, si no se llega a conseguir un ímpetu colectivo y una mentalidad positiva durante el próximo mes, Houston estará en problemas, debido al hecho que los movimientos durante la temporada han dejado a su roster casi al mismo nivel de talento que los Indios, Medias Rojas y Yankees.

"Cada equipo pasa por problemas así", dice Hinch. "Este es uno de los momentos difíciles en los cuales pasamos por un par de semanas en las cuales no conseguimos los resultados que queremos. La realidad es que debemos jugar al béisbol. Lo haremos porque contamos con un muy buen equipo".

La rotación sigue siendo el tema central, porque si bien es cierto o no que los Astros necesitan una mejoría en esa área para octubre, es aparente que el clubhouse lo ha entendido así. El reto para todos en estos momentos es entender cómo evitar que un problema aparente se convierta en uno verdadero.

"Debemos poner a nuestro pitcheo en su mejor nivel"; dice Hinch. "Con nuestro equipo, es algo específico. Hacer que nuestro pitcheo abridor esté a su mejor nivel y que nuestro bullpen se encuentre bien ubicado. Tenemos la oportunidad de preocuparnos por nosotros mismos y conseguir que hagamos las cosas bien, mejorando en aquellas en las que no nos ha ido tan bien".

Juego 1: Dallas Keuchel Vs. Derek Holland

Independientemente de lo que quiso conseguir, el hecho que cada vez se especule más con respecto a la rotación de Houston es producto de las declaraciones de Keuchel, mostrando decepción con respecto a la inactividad del equipo en la fecha límite para hacer cambios.

Todo comenzó muy bien antes de ello, al menos de forma externa. Los rumores han rodeado a Houston, ligándolo a varios pitchers abridores considerados como piezas de mercado desde el invierno pasado. Un jugador así parecía ser la pieza perdida en un roster de campeonato. Parecía que iba a ocurrir.

Eventualmente.

Una a una, las mejores opciones se agotaron. Sonny Gray, de Oakland, terminó con los Yankees. Los Cachorros se hicieron con Jose Quintana, proveniente de los Medias Blancas. Jaime Garcia pasó de los Bravos a los Mellizos y de allí a los Yankees. Justin Verlander de Detroit, un rumor que no se acaba jamás para los Astros, sigue siendo un Tigre altamente remunerado quien ha solido ser dominante recientemente.

Con todo ello a su alrededor, Keuchel tomó la loma con mucho trabajo pendiente para él solo. Después de un comienzo brillante de su campaña, pasó a la lista de incapacitados en mayo pasado por problemas en un nervio en su cuello. Dos meses después, volvió a la rotación de los Astros, pero su dominio de principios de temporada ya no está presente.

Esa situación prosiguió el martes contra una alineación de los Medias Blancas que mostraba, previo al partido, un porcentaje de embasado con peso (WOBA) de .317. No obstante, el conteo de pitcheos de Keuchel llegó a 90 para el final del cuarto inning y estaba acabado, habiendo concedido ocho carreras y 10 hits. Keuchel terminó el encuentro permitiendo 9 carreras, la peor de sus 140 salidas de por vida.

"No fue una gran noche para él", dijo Hinch. "Estoy sorprendido cuando se producen ocasiones en las cuales no es casi perfecto. Ha sido tan dominante durante tantas aperturas que, cuando no es particularmente brillante, se hace sorprendente. Pero tuvo una lesión, debió pasar tiempo fuera, trata de conseguir su ritmo y tiempo".

En tres aperturas desde su regreso de la lista de incapacitados, Keuchel tiene marca de 0-2 con efectividad de 10.75 y tiene más boletos que ponches en su haber.

"Estaba muy, muy bien antes de caer lesionado", afirmó Keuchel. "Y me ha ido muy, muy mal en tres salidas después de la lista de incapacitados. Volveremos a estar bien".

Una de las cosas más fascinantes que hay, al ver un partido de béisbol, o incluso una serie de tres partidos, es que no se puede creer necesariamente lo que uno ve. Los resultados son verdaderos, pero, a fin de interpretar esos resultados hay que ver las cosas de forma muy amplia, e incluso, aun así, hay que proceder con cuidado.

Desde el inicio de la temporada 2015, Keuchel está en el puesto 17 entre todos los lanzadores abridores en WAR. Lo cual significa decir que es un abridor número 1 establecido. No es un as en todo el sentido de la palabra., categoría en la que solo se consigue nombres de la talla de Clayton Kershaw, Chris Sale, Max Scherzer y, posiblemente, Corey Kluber. Keuchel se encuentra sólidamente en la siguiente categoría y, cuando le va bien, no hay muchas mejores opciones que buscar en cuanto a un abridor de Juego 1 en una serie de playoffs.

La mención de Kluber trae otro factor a considerar. Dada la tendencia creciente entre los managers en postemporada sacando a abridores fuera de élite tan pronto como han usado su alineación par de veces y ven el mínimo síntoma de problemas, eso podría elevar la ventaja de contar con un pitcher de calidad de as que puede ir de forma confiable por tres o cuatro enfrentamientos a sus oponentes, evitado el desgaste en un staff de relevo de alto riesgo. Keuchel, más que cualquier otro abridor de los Astros, está hecho para ello.

Durante los últimos tres años, apenas tres abridores han contenido a los bateadores oponentes a un WOBA menor después de enfrentarse las primeras dos veces a una alineación (con un mínimo de 500 bateadores enfrentados): Kershaw, Kluber y David Price. Luego de Keuchel, están Sale y Scherzer. Este es un grupo élite.

Ya que hablamos de los últimos tres años, Keuchel está en el décimo puesto entre todos los lanzadores en ese periodo con 31 salidas con un game score de al menos 65. En esos partidos, tiene récord de 26-0, lo cual quiere decir que Keuchel tiene más partidos de dominio puro que la vasta mayoría de abridores de Grandes Ligas, y cuando tiene un partido así, los Astros, llenos de potencia ofensiva, no pierden.

Sin importar si los Astros hacen o no una fuerte adición a su rotación, Keuchel seguirá siendo el abridor No. 1. Todo comienza con él. Las posibilidades de Houston en octubre están mucho más ligadas a un Keuchel que vuelva a su forma habitual que al hecho que el equipo consiga o no a Verlander. Eso es lo que convierte a salidas como las de Chicago en preocupantes.

"Es muy frustrante", dice Keuchel. "(Chicago) es un lineup talentoso, pero es un lineup al cual debí hacerle algo de daño".

Día 2: Collin McHugh Vs. Miguel González

Si la fecha límite de cambios no creó la percepción de sentir la necesidad de un pitcher abridor, lo ocurrido después ha alimentado los rumores.

Esto se debe en parte a la muy deficiente efectividad de la rotación después del receso del Juego de Estrellas y la falta de consistencia. Se produjeron las lesiones de Keuchel y Lance McCullers, cuya actuación a principios de campaña lo hicieron parecer la respuesta de Houston a la búsqueda de un abridor No. 2.

McCullers comenzó con registro 7-1 y efectividad de 2.69, promediando 10.7 ponches por cada nueve entradas en sus primeras 15 aperturas. Luego, fue apaleado en sus cuatro salidas previas a su estadía en la lista de incapacitados. McCullers no estuvo con el equipo en Chicago y el club ha sido reacio a poner fecha a su retorno.

Si McCullers puede recobrar la salud y su nivel de la primera mitad, será tan difícil enfrentársele como segundo abridor como cualquier oponente que Houston pueda poner en la loma. A fin de compararlo con los otros lanzadores objeto de rumores, presentamos esta comparación.

Esos números incluyen el slump previo a la lesión de McCullers. Los Astros consiguieron su récord fantástico con su actuación digna de un as, y si consiguen llevar su actuación de la temporada regular a una carrera en octubre, deberá incluir que vuelva a ese nivel. Con una combinación 1-2 de ese tipo, se puede decir que cualquier adquisición que hubiesen hecho los Astros tendría un impacto, al menos, marginal. Los buenos equipos ganan porque cuentan con buenos peloteros, no porque necesitan buenos peloteros. Quizás esa sea la razón por la cual los estudios han mostrado que básicamente no hay correlación entre hacer un cambio por un pitcher as en la fecha límite y ganar la Serie Mundial.

Un último detalle con respecto a McCullers: ¿Se acuerdan lo dicho con respecto a los buenos números de Keuchel a medida que avanza en un partido? McCullers ha sido dominante esta temporada durante sus primeros dos enfrentamientos a un orden rival, manteniendo a los bateadores con un WOBA de .273, décimo en el béisbol. Tras ello, el número salta a .404. Encaja en un nuevo modelo de uso de bullpen en la postemporada y eso es lo que determina que Keuchel sea No. 1 y McCullers No. 2. Tras ello, se hace más complicado, pero, afortunadamente para los Astros, eso es porque poseen un número de opciones sólidas que son difíciles de diferenciar.

Una de ellas es McHugh. Una bendición oculta para Hinch es que, con Keuchel y McCullers fuera, hay una buena posibilidad de buscar otros candidatos para la rotación de la postemporada, entre ellos McHugh, Mike Fiers, Charlie Morton y Brad Peacock. Perdido en el debate con respecto a la rotación, fue considerar que los Astros si agregaron una pieza a su rotación, cuando activaron a McHugh de la lista de incapacitados el 22 de julio. Había quedado fuera de acción desde los entrenamientos primaverales debido a un problema en su codo derecho.

La ausencia de McHugh no fue poca cosa. Entre los abridores de Houston entre 2014 y 2016, la efectividad de 3.71 de McHugh estuvo muy cerca de la de Fiers (3.74) para el tercer puesto en el staff entre Keuchel y McCullers. Su salida del miércoles fue la cuarta de la temporada y, en sus dos salidas previas, McHugh concedió dos carreras limpias en 10 innings. Es una pequeña pero alentadora muestra.

McHugh tuvo cuatro innings sin anotaciones contra los Medias Blancas, pero le presentó una slider a Tim Anderson que éste despachó para un cuadrangular de dos carreras en el quinto. Se enfrentó una vez más al lineup de Chicago, dejando el partido con un out en el quinto y siete carreras en su haber. Chicago ganó 7-1 para así conseguir par de triunfos consecutivos contra los poderosos Astros.

"Escapó en los primeros innings, y se pudo asentar bien", dijo Hinch, encogido de hombros por los problemas de McHugh. "Luego perdió su control. Se metió en conteos de los cuales no pudo escapar".

"Fueron errores a mitad de partido que lo quemaron. No fue su noche. Tenía buena mecánica. Se enfrentó a tipos que tuvieron buenos turnos contra él".

Después del partido, el clubhouse de Houston estuvo tranquilo. La música que retumbaba previo al partido se había apagado y los jugadores sentados comiendo su cena postpartido en silencio. McHugh comentaba su incapacidad de ubicar la slider o hacer que los Medias Blancas se engañaran con ella. Son parte de los altibajos en una temporada de 162 partidos.

"Me sentí bien en el último par de compromisos", dice McHugh. "Creo que he estado bien. Mi dominio ha sido bueno. Hoy, no fue el caso".

Un problema, pensé. Cada equipo los tiene.

Juego 3: Brad Peacock Vs. Carlos Rodon

Esto debería quedar implícito. Sin embargo, en un universo deportivo en el cual nos sentimos tan confiados en decirle a los equipos lo que deberían hacer, el hecho es que los equipos lo saben mucho mejor que nosotros. Por ende, la pregunta para los Astros de Houston sería: ¿Cuán bien se conocen a sí mismos? La precisión de los Astros en responder esa pregunta puede determinar si Houston finalmente se hace con su primer título de Serie Mundial este otoño.

La idea que se tiene de los Astros desde afuera parece ser que a la rotación le falta una pieza para tener calibre de campeonato. La gerencia de Houston, por sus acciones, o falta de ellos, nos dice que la necesidad de un abridor no es lo suficientemente aguda como para pagar el precio que el mercado exige por un lanzador así.

Este jueves, el outfielder de Houston Josh Reddick fue entrevistado en la radio y se hizo eco de los comentarios de Keuchel con respecto a lo que fue la posición de los Astros en la fecha límite, culpando a todo el equipo del slump. Su respuesta implicaba que, al igual que Keuchel, no acusó a una posición en específico e insistió que el equipo sentía que debía ganar con las piezas disponibles en el clubhouse.

Aun así, hay que preguntarse si los Astros cayeron en una trampa que parece ser evidente en años recientes para muchos equipos cerca de la fecha límite de cambios: Las gerencias deben probar a sus equipos que tienen compromiso, o si no, dan un mensaje equivocado. Sólo que, ¿por qué no se entiende la inacción como voto de confianza para los ya presentes?

"Creo que los lanzadores abridores deberían entenderlo", dice Hinch. "Ponemos a jugar a hombres que tratan de hacer lo que todos dicen que no pueden hacer o conseguir lo que dicen que o tenemos. No pasamos mucho tiempo hablando de lo que otros dicen de nosotros. Tenemos gran química, gran cultura y mucho orgullo. Tenemos un montón de tipos competitivos".

"Al final de la temporada, debemos saber exactamente quienes somos, donde nos encontrábamos o a dónde nos dirigimos".

Salvo un cambio de primera magnitud después de la fecha límite, esto es lo que hay con los Astros. La pregunta ahora es simplemente si Houston puede ganarlo todo con la rotación abridora que actualmente tienen. Ahora, es difícil ver cómo serán las cosas en octubre.

"Ellos están en diferentes etapas de su temporada, bien sea McHugh comenzando y Keuchel saliendo de su lesión", dice Hinch. "Peacock ha entrado y salido de la rotación. Fiers ha tenido éxito, pero ha batallado últimamente. Diferentes nombres, éxitos distintos".

"Con nuestra ofensiva, cuando tienes apertura de calidad tras apertura de calidad, puedes ganar 10 juegos al hilo".

Lo cual nos lleva al caso de Peacock, quien ha estado desde 2013 y ha pasado de un lado a otro, desde la rotación al bullpen de Houston. Al comenzar la temporada, tenía una efectividad de por vida de 4.57 en 263 2/3 innings en Grandes Ligas. Y luego, aprendió a lanzar una slider.

De acuerdo a fangraphs.com, Peacock se encuentra entre los primeros 20 en valor de pitcheo esta temporada con su recta y su slider, siendo este último un lanzamiento que ni siquiera hacía al llegar a las Mayores. Comenzó a usar la slider y los resultados han sido impresionantes: Peacock tiene récord de 10-1 con efectividad de 3.07. Tuvo buena actuación con Chicago, dejando a Chicago con una sola carrera en 6 1/3 innings.

A pesar de esto, Peacock puede tener pocas posibilidades de conformar la rotación de Houston esta postemporada por otro motivo. Al igual que McCullers, fue apabullante en las primeras dos oportunidades que se enfrentó a los bateadores esta temporada, limitándolos a un WOBA de .248. Sólo cuatro lanzadores han sido mejores que él: Sale, Alex Wood, Kershaw y James Paxton.

¿Por qué eso lo impide de tener un puesto en la rotación? Bien, Peacock ha hecho la mitad de sus apariciones esta temporada saliendo del bullpen, con efectividad de 1.77 y 1.03 de WHIP en ese rol. Dado su éxito y su capacidad de poder enfrentarse a las alineaciones rivales en múltiples ocasiones, parece ser un candidato ideal a apoyar al super relevista Chris Devenski en la versión 2017 de un bullpen en playoffs, comiendo innings clave en la parte baja del bullpen.

Houston se puede dar ese lujo porque McHugh, Fiers y hasta Morton le dan a Hinch múltiples opciones. Es una bonita idea que no exige tener que agregar a otro lanzador.

No obstante, el clubhouse no se siente bien, y el ambiente fue más sombrío tras la salida de Peacock. Eso se debió a que el cerrador Ken Giles concedió un jonrón para empatar las acciones a Yoan Moncada en el noveno, y luego Moncada tuvo su primera carrera impulsada para dejar en el terreno en innings extras. En vez de una chispa necesaria en el final de la serie para los Astros por parte de Peacock, Houston dejó Chicago con una extraña barrida a cuestas.

"Necesitábamos conseguir una forma de ganar el partido", dice Hinch. "No estamos muy bien. Obviamente, este fue un viaje difícil".

"Nos vamos a la próxima ciudad y trataremos de reagruparnos".

¿Hay problemas en Houston?

En teoría, no los hay. La versión saludable del roster de los Astros está muy por encima del resto de la Liga Americana. Se puede decir que la brecha se cerró por las mejorías en Cleveland, Boston y Nueva York. Pero sigue existiendo.

No hay nada garantizado en el béisbol de postemporada; no obstante, los números se muestran a favor de Houston, como es el caso para el mejor equipo en cualquier liga en cualquier año. La ofensiva marca récords y los oponentes han debido lidiar con eso. El staff de pitcheo es profundo y equilibrado.

Todas las piezas están en su lugar. Si los jugadores lo reconocen, los Astros estarán bien.

"Nos están golpeando un poco", dijo Hinch. "Debemos entendernos antes de poder entender la situación en la cual estamos. Creo que la mentalidad de nuestro equipo es lo suficientemente fuerte".

"Estos partidos requieren mucho por parte de nuestros hombres. Nos están afectando, pero nos recuperaremos".

Por Bradford Doolittle | ESPN.com