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Opinión: Lo que hace a Mike Trout el jugador más perfecto en el béisbol

Hay mucho que ver con cualquier nombre.

¿Qué tal si nos enfocamos en un jugador, en una posición, por nueve entradas completas? Para esto, colocamos nuestros ojos sobre el mejor jugador en el béisbol, el jardinero central de los Angelinos de Los Angeles Mike Trout.

El 19 de mayo, nos encaminamos al Citi Field con el propósito principal de seguirle el rastro a Trout. Si quieres observar el jugador perfecto - al LeBron James de su deporte - él es al que tienes que mirar. Nueve días después que observamos a Trout, se desgarró un ligamento del pulgar y se perdió casi dos meses de temporada. Cuando volvió, parecía que no había dejado de jugar. Parte de la belleza de observar a Trout es confirmar lo que tantos observadores nos dicen sobre él: él es el mismo jugador cada día.

"Él es el bateador más consistente, el defensor más consistente, el jugador que juega bien el béisbol ahora mismo", dijo la analista de Sunday Night Baseball Jessica Mendoza. "Él lo puede hacer todo, todo el tiempo. Me gustaría decirle a alguien que lo esté observando, 'Intenta conseguirle un error'".

¿Qué encontramos cuando observamos a Trout antes, durante y luego de un partido, en un turno, en el terreno y en las bases? Alerta de spoiler: No encontramos ningún error, pero si tuvimos la oportunidad de ver lo que hace grande al dos veces JMV de la Liga Americana.

Práctica de bateo

Si él quisiera hacerlo, las prácticas de bateo de Trout podrían ser de las más entretenidas en el béisbol. Pero para el jugador de 26 años, no se trata de entretenimiento.

"Deshacerse de todo, trabajar cosas diferentes, trabajar de otro modo, bateando hacia las bandas, empujar la pelota, sentir como anda tu swing", dijo Trout, recorriendo su lista de cosas que le gusta hacer en una práctica de bateo.

En el primer par de rondas, lo vemos batear una o dos pelotas hacia la banda contraria, y una en el suelo en el hueco entre campocorto y tercera base. Quizás busque un gran batazo. En contraste, el bateador antes de él, Cameron Maybin, abanica en grande, con largos batazos y algunos monstruosos hacia el izquierdo central.

Los chicos jóvenes en los primeros asientos del jardín izquierdo lo llaman "¡Trout!" cuando le toca su turno nuevamente, pero ellos están en el lugar incorrecto. Los tres batazos finales de trout lucen fáciles y sin esfuerzo, pero la pelota vuela - una de ellas aterriza en el tercer nivel y la otra rebota en el segundo nivel, en batazos consecutivos. Estos son los batazos que uno espera ver de alguien como Aaron Judge o Giancarlo Stanton.

Con eso, queda completado el ritual de bateo pre juego de Trout, y parece marcado por un reloj. Un cazatalentos nos dice antes que podíamos esperar este tipo de eventos en secuencia, que todo eso es parte del plan de Trout.

"Eso es lo que el mejor hace cada día", dijo el cazatalentos.

Lo que aprendimos: Si realmente quisiera hacerlo, Trout podría conectar un cuadrangular tan largo como el que logró Judge en Citi Field el pasado miércoles, un batazo monstruoso que llegó al tercer nivel y que fue medido en 457 pies. Pero en cambio, él tiene otras prioridades.

Preparándose para un turno

Trout observa al bateador que va antes de él desde el primer escalón frente al círculo de espera. Antes de cada lanzamientos, hace dos swings de práctica. Cuando le toca su turno, es una caminata de 15 pasos hacia el plato.

Se mete en el cajón de bateadores, toca ligeramente tanto al oficial del plato como al receptor con su bate, un modo discreto de decir "hola". Entonces se posiciona, su pie trasero toca la esquina trasera de la caja más cercana al pplato. Es lo suficientemente bravo para pararse cerca, pero también lo suficientemente astuto para pararse en la parte trasera de la caja, lo que le da la mayor cantidad de tiempo para ver, y reaccionar, a un lanzamiento.

Trout mide 6 pies y 2 pulgadas, y pesa 235 libras. Es un jugador grande, parecido a un liniero en la NFL, pero no es tan grande. Sin embargo, su presencia es amenazante. Sostiene sus manos al frente de su cabeza y mueve el bate en todas direcciones, casi como si estuviera comenzando a abanicar con un hacha. Es un aspecto más intimidante que el que tuvo Trout en 2002, cuando tenía sus manos detrás de su cabeza, menos visible al lanzador.

Además le ayuda a preparar su ritmo, para poner comprender los lanzamientos y poderlos llevar lejos.

Lo que aprendimos: La rutina pre pitcheo de Trout está compuesta de preparación e intimidación, a partes iguales. Eso le da confianza. "Ahora mismo, Mike se siente bien cómodo en la caja de bateo", dijo el manager de los Angelinos Mike Scioscia a los reporteros.

Abanicando

Adam Sherr, un abogado de 46 años de Anaheim que ahora vive en Seattle, está en la Gran Manzana celebrando su 20º aniversario de boda con su esposa, Annette. Se encuentra en el Citi Field específicamente para ver a Trout. Sherr tiene 46 años, y puede buscar un artículo de Trout publicado en FiveThirtyEight en su teléfono en cualquier momento, pero parte de él sigue teniendo 16 años, agobiado por el recuerdo de ver a sus Angelinos dejar escapar el banderín de la Liga Americana en 1986 ante los Medias Rojas de Boston. Dice que adora ver batear a Trout.

"Un swing hermoso y corto", dijo Sherr. "Es asombroso ver cómo puede mover sus manos y conectar la pelota. Él puede hacer eso y hacerlo a la manera de Vladimir Guerrero - batear una pelota que haya rebotado antes de llegar al plato y llevarla por encima de la cerca".

Trout no tiene oportunidad de hacer mucho con los pitcheos que rebotan en este partido. Sí logra hacer swing a par de lanzamientos en la parte exterior del plato, y logra hits con ambos, uno hacia el izquierdo y otro al derecho central. Su alcance con el bate se extiende tanto como él lo quiera.

Un cazatalentos dice que cuando él ve a Trout, busca "entender como lograr que te haga la menor cantidad de daño posible". Un par de días antes, Trout logró cuadrangular con un pitcheo bajito y afuera de parte del abridor de los Medias Blancas Anthony Swarzak que parecía casi imposible de sacarla del estadio.

Otro escucha se maravilla de cómo Trout "mueve sus caderas tan rápido. Tiene gran fuerza y gran ritmo".

En este caso, la menor cantidad de daño posible es dos sencillos sólidos - uno al derecho central, otro al izquierdo. Trout hace creer que va a intentar irse de primera a segunda base, lo que fuerza un buen tiro a la intermedia desde los jardines. Aplaude una vez, de la misma forma en ambas ocasiones, y choca los nudillos de su coach de primera base Alfredo Griffin.

Esos hits (ambos sin nadie en base), un boleto y un ponche se sintieron como una victoria para el manager de los Mets Terry Collins, quien, al hablar luego del partido sobre la forma en que sus lanzadores manejaron a Trout, simplemente dijo:

"Ellos hicieron un buen trabajo".

Lo que aprendimos: Si logras mantener a Trout dentro del estadio, has hecho un buen trabajo. Si lo mantienes fuera de las bases, has logrado un milagro de béisbol. Pero la medida de una victoria es si puedes evitar que su actuación tenga repercusiones entre la victoria y la derrota. En este día, los Mets ganaron 3-0.

Desacuerdo con un árbitro

Trout nunca ha sido expulsado de un partido. Durante su encuentro con los medios antes del partido, habla en forma casi de reverencia sobre Derek Jeter y como carga el manto de ser la cara del juego. Jeter tampoco fue expulsado de un partido en toda su carrera.

Eso no significa que Trout no tenga sus momentos.

En la quinta entrada, el abridor de los Mets Jacob deGrom lanza una recta a 95 mph en conteo de 2-1. Es un poco más que el ancho de una pelota fuera de la zona, pero en un punto en el que, para sorpresa de muchos, se canta strike en el 49.9 por ciento del tiempo. Y el árbitro Phil Cuzzi así lo decretó aquí.

Trout da un paso atrás y sacude su cabeza. No se puede ver desde las gradas, pero en la TV muestran como hace muecas con su rostro. Regresa a la caja de bateo. DeGrom lo poncha con el siguiente lanzamiento, uno en la esquina superior de la zona. El lanzamiento 50-50 resultó ser el determinante en el turno.

Trout vuelve al dugout. Se nota perturbado, pero concentrado en el juego.

"No puedes dejar que un turno te afecte", dijo luego Trout.

Siguiendo ese lema, Trout no deja que las decisiones del juego le afecten. En la sexta entrada, Trout cae atrás en el conteo 0-2 ante deGrom, pero luego de tres fouls y tres bolas malas, la última de las cuales fue un lanzamiento salvaje que llevó el corredor a la intermedia, Collins se rinde. Ordena algo que solo ocurre en el béisbol una vez cada año -- un boleto intencional durante un turno que había comenzado en conteo de 0-2.

"Yo no expando mi zona por nada", dijo Trout. "Me mantengo igual. Siempre ando en búsqueda de un pitcheo en una zona en particular. Si no me lo dan, me quedo con el boleto".

Lo que aprendimos: Trout no se distrae. Una vez pasa el momento, se mueve al siguiente.

Jugando en los jardines

Observando desde las gradas, notarán que Trout juega profundo en el jardín central. Incluso juega profundo aunque esté bateando el lanzador contrario.

En tres juegos en el Citi Field en ese fin de semana, la posición promedio de Trout es a 330 pies del plato. Eso es 12 pies más lejos que el promedio del que le sigue en esa lista ante los Mets, Christian Yelich.

Jugar tan lejos le ayuda a hacer jugadas que son destacadas en la TV - y que inspiraron a jugadores de 14 años en las gradas, como Jack Ramsey de Southington, Connecticut, a llamarlo "slick".

"Él hace ciertas cosas que parecen imposibles, pero él hace que luzcan fácil", dijo Ramsey. "Todos esos jonrones que se roba. Parece que ningún otro humano lo podría hacer, pero él hace que parezca que cada jugador de béisbol lo puede hacer".

Esta es una noche fácil para Trout en el terreno. Atrapa un batazo demasiado fácil en el que casi ni se tuvo que mover. Pero se pueden ver destellos de lo que lo convierte en un buen defensor de pelotas bateadas hacia las brechas. Este es un batazo conectado duro pero atrapable para el jardinero izquierdo, Maybin, y el derecho, Kole Calhoun. Aun así, Trout está ahí para ofrecer respaldo a ambos, o si tienen problemas, hacer él mismo la jugada.

"No parece que haya una pelota a la que no le pueda llegar", dijo Sherr. "Me impresiona su velocidad y su respuesta instintiva a donde va a ir la pelota y como se disfruta el hacer una buena atrapada".

Lo que aprendimos: Aunque en ocasiones Trout aparece ubicado en las métricas defensivas como un defensor promedio o incluso por debajo del promedio, eso podría ser más un producto de dónde juega en vez de como juega. Los Angelinos aparentan haberle dado prioridad a atrapar extrabases largos a expensas de permitir algunos sencillos adicionales, sabiendo que Trout puede llegarle a algunos batazos profundos que otros no podrían atrapar.

Corriendo las bases

Una de las cosas que esperábamos ver era a Trout corriendo por las bases, o intentando romper una doble matanza, porque desde el 2012 tiene las mejores estadísticas de corrido de bases en el béisbol, según Fangraphs, cuya versión combina el robo de bases, la eficiencia en el robo de bases, y la frecuencia de tomar la base adicional con imparables.

Por desgracia, no se produjeron situaciones como esas. Hubo un corrido a velocidad normal hacia la segunda base con un hit dentro del cuadro, pero nada sorprendente.

En este día, sus ventajas son cortas, lo que hace sentido dado el hecho que deGrom había permitido 17 robos en 32 intentos en su carrera hasta ese momento, y Trout venia de una lesión en la corva. Así que no tuvimos la oportunidad de verlo en su mejor forma.

Lo que aprendimos: Trout sabe cuándo elegir sus momentos.

El paquete completo

En la NBA y NFL, las estrellas hacen jugadas para highlights en cada partido. Pero en el béisbol, uno tiene que ser paciente.

"Para apreciar a Mike, no es lo sensacional", dijo Scioscia. "Es lo que hace todos los días. Juega la defensa. La forma en que corre las bases. Combinen eso con lo que hace en la caja de bateo, nunca deja pasar un pitcheo o una jugada. Esa madurez ha hecho que Mike haya hecho lo que ha logrado hasta ahora en su carrera. Lo que ves todos los días es un tipo que no está persiguiendo números. Juega el juego para ganar, [y] hace todo lo que se necesita en el campo para ayudarnos a ganar".

O para mirarlo de otra forma: No vas a ver todo lo que Trout hace en un solo día. Pero él hace que vuelvas para ver más.

Por David Schoenfield / ESPN Deportes