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#Opinión: La belleza, no es que cansa... Es que se acaba

Mi madre Mirella Tavera, que en su juventud fue una mujer físicamente muy hermosa, contradice el estribillo de la canción interpretada por José José, señalando que no es que la belleza cansa, que es que se acaba.

La expresión viene al tema por la negativa de Leonardo Matos Berrido a seguir al frente de la Liga de Béisbol profesional de la República Dominicana (LIDOM), institución que ha presidido durante los últimos 26 años.

La semana pasada Matos Berrido había señalado que no buscaría una nueva reelección al frente del organismo rector de la más importante institución deportiva de nuestro país. La fecha de la asamblea eleccionaria está programada para el 11 de julio.

Ayer Matos envió una carta a los principales medios nacionales señalando que aun siendo elegido de manera unánime no continuará al frente de la prestigiosa institución que comenzó a presidir en 1992. Indicó que los tiempos han cambiado y. como la vida misma, todo necesita un cambio.

Los Tigres del Licey y los Leones del Escogido, los equipos más ganadores de campeonatos en los últimos 10 años, enfrentaron abiertamente las propuestas y planteamientos de Matos, una persona que había sido amo y señor de la institución durante la mayor parte de su gestión. Si existió en el pasado alguna desavenencia con Leonardo Matos, se manejaba por lo bajo y al final el hombre era aclamado cada dos años como nuevo presidente.

Hasta la llegada de Matos en 1992 la LIDOM fue una institución subvencionada por los gobiernos de turno. Cada año había que ir en procesión a dar la cara ante el presidente de nuestro país y al Secretario de Deportes, pidiendo las ayudas para poder cubrir los costos del evento deportivo más importante de nuestra media isla, considerando que  el torneo de béisbol era un paliativo, una especie de enema en contra de las protestas sociales.

El actual presidente de la LIDOM había ganado todos los pleitos, había vencido todos los contratiempos, incluso gobernaba la institución desde Taiwan u otros países cuando le toco estar en funciones diplomáticas.

Su primera gran derrota se presentó en el 2013. El grupo encabezado por Laurentino Genao y Miguel Tejada, de la mano del abogado Norberto Rondón, sometieron un recurso constitucional en contra de la LIDOM para que le devolvieran la franquicia a dicho grupo. Finalmente Laurentino y el Grupo Rizek lograron un acuerdo, apenas un mes antes de comenzar el torneo 2013-14. Ese evento dejó mal parado el prestigio de invencible de Leonardo Matos Berrido.

Durante el período de 26 años de Matos Berrido la LIDOM se convirtió en una institución independiente del estado dominicano, salvo por el uso de los estadios. Hoy día nuestra liga tiene  suficientes recursos económicos, incluso con capacidad para manejar por si sola cualquiera de los equipos que la componen. Recuerdo que en torneo 1985-86 la postemporada fue detenida por la protesta de jugadores por falta de pago, pues en ocasiones los recursos no eran suficientes o por burocracia no llegaban a tiempo.

Matos Berrido organizó una institución económicamente rentable, en su momento de la mano  mercadológica de Julito Hasín, incluso la revista Forbes Dominicana ha señalado que nuestro evento mueve 1,000 millones de pesos durante los tres meses del torneo.

Hoy,  y los días por venir,   la renuncia de Matos Berrrido será el tema sobre el tapete de todos los que estamos ligados al béisbol, y hasta los que hablan del mismo por esnobismo.

La gestión del también dirigente político ha tenido muchas luces, sobretodo económicas, pero como dice doña Mirella Tavera, no es que la belleza cansa, es que se acaba.

Por Horacio Nolasco / El Papá del Béisbol