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Dellin Betances: 'Mi sangre siempre ha sido dominicana y Yankee'

El preparador de los Yankees Dellin Betances nació en Nueva York, pero dice que la herencia dominicana de sus padres siempre fue una gran parte de su identidad - particularmente al crecer en Washington Heights, una comunidad mayoritariamente latina en la ciudad.

Luego de representar a la República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol este año, Betances comparte sus recuerdos favoritos al ser criado como dominicano y lo que significa el utilizar el uniforme de su ciudad natal.

¿Qué idioma creciste hablando en tu casa?
Bueno, mi primer idioma fue el español. Eso era lo único que mis padres hablaban en nuestra casa. Así que esa es mi primera lengua. Tengo dos hermanos mayores y una hermana menor, así que mis hermanos mayores me hablaban en inglés, pero lo aprendí en la escuela, ahí fue que aprendí inglés.

¿Cómo era con la comida, siempre se comía comida dominicana en tu casa?
Yo crecí con un poco de las dos cosas. Plátano, mangú por las mañanas, pero algunas veces comía cereal. A veces sólo desayunaba Captain Crunch. Así que fue un poco de las dos cosas para mí, pero me encanta la comida latina. No hay nada mejor que eso. Me gusta mucho.

¿Crees que fue diferente para ti porque creciste entre Washington Heights y el Lower East Side, así que siempre estabas rodeado de comida dominicana?
Los que crecemos en Washington Heights, lo consideramos un poco como la República Dominicana. El porcentaje [de dominicanos] domina allí en Washington Heights, así que siempre me he considerado completamente dominicano.

Háblame de la primera visita que recuerdas a la República Dominicana.
Para mí, fue sólo jugar afuera en el campo, en el pequeño pueblo donde mis padres crecieron, en Santiago. Crecí jugando siempre con mis primos, jugando con bolas de medias. Nos gustaba mucho jugar béisbol en el patio.

¿Viajabas frecuentemente entre Nueva York y la República Dominicana?
Mis padres me llevaban todos los veranos. Pasábamos los dos meses [de verano] allá todos los años. Creo que eso es algo que me ayudó a tener este amor que siento por la República Dominicana.

¿Por qué decidiste jugar con República Dominicana en el Clásico y no con el equipo de Estados Unidos?
Creo que fue hace como cuatro años, les dije a mis padres que si alguna vez tuviera la oportunidad de jugar [en el Clásico] y jugaría para la República Dominicana. Es algo que sentía que debía hacer por ellos. Para mí, habiendo crecido en ese ambiente, creciendo en Washington Heights, visitando a República Dominicana, siempre he sentido que mi sangre es dominicana. Así que les dije que siempre los escogería, y me siento feliz con la decisión que tomé.

Háblame de tu famosa cita durante el Clásico: 'Nosotros los dominicanos nacemos donde nos da la gana'
Creo que fue porque me seguían preguntando que por qué estaba jugando con República Dominicana, y llegó el punto en que sólo traté de divertirme un poco. Por eso fue que dije que nosotros los dominicanos nacemos donde nos da la gana. Se volvió algo muy popular y creo que con eso me gané más fanáticos en República Dominicana, mucha gente me apoyó. Fue algo con lo que seguí y a mucha gente le encantó.

Si te pregunto a ti o a tus hermanos, ¿eres dominicano, eres americano, eres neoyorquino? ¿Cuál es la respuesta?
Yo siempre digo que soy dominicano. Yo digo que nací aquí en Nueva York, en los Estados Unidos, pero soy dominicano, mis padres son dominicanos. Tengo sangre dominicana.

Te casaste con una mujer dominicana, ¿eso era algo importante para ti?
Fue la mujer de la que me enamoré, pero obviamente es bueno que ambos seamos dominicanos. Los dos nacimos aquí en Nueva York, pero tenemos raíces dominicanas. Fue una coincidencia, pero es algo bueno. En el futuro les podremos mostrar a nuestros hijos donde crecimos, donde crecieron nuestros padres y los lugares que visitábamos cuando éramos más jóvenes. Es algo que podemos compartir entre nosotros.

¿Cómo van a criar a sus hijos, hablando ambos idiomas?
Ya hemos hablado de eso. Queremos hablar en español con ellos desde pequeños. Queremos que vean programas de televisión en español, los muñequitos en español, hacer todo lo que podamos para que aprendan a hablar el idioma. Creo que es muy importante ser bilingüe y obviamente en la escuela aprenderán inglés. Así es que creo que eso es lo que haremos.

¿Cómo fue una ventaja ser bilingüe en las ligas menores, y cuándo te tocó ser el traductor designado?
Desde el primer día, diría yo. Jugando en la liga de novatos, yo diría que el 70 por ciento del equipo eran peloteros latinos que hablaban español y el 30 por ciento eran americanos. En ese momento yo sentía que era como el que estaba en el medio, el que tenía que ordenarles pizza por la noche, si querían que yo ordenara cosas por ellos, y el que traducía y se aseguraba que los peloteros americanos entendieran a los latinos y viceversa. La mayoría de los peloteros latinos no sabe inglés, así que yo era el que hablaba los dos idiomas.

¿Se burlaban de tu acento cuando hablas en español?
¡Todavía se burlan de mí! Hay ciertas palabras que me da trabajo decirlas en español, pero por la mayor parte, creo que lo hago bien.

¿Cómo te ha ayudado el trabajo que has hecho en República Dominicana a ser el lanzador que eres hoy en día?
Simplemente me ayuda a prepararme para la temporada. Este es el cuarto año que he ido, esta vez me fui desde enero. Es algo que me ayuda a prepararme para los entrenamientos primaverales, y este año para el Clásico. Es algo que me gusta mucho.

Puedes trabajar en tus lanzamientos en cualquier lugar. ¿Es mejor para ti porque lo haces en República Dominicana?
Para mí, es como volver a mis raíces, donde mis padres nacieron y crecieron. Me permite conocer más del país. Siento que en los últimos años he aprendido un poco más sobre el país, yendo allá siendo un poco mayor. También me ha ayudado un poco con mi español.

Tú no has jugado pelota de invierno, pero sí jugaste en el Clásico, ¿cuál es la diferencia principal entre un camerino en Grandes Ligas y el de República Dominicana?
¡Hay mucho más ruido! Se pone la música bien alta. Jugué con muchos jugadores buenos, un grupo bien relajado. Creo que eso es algo que ayuda. Es algo que estoy tratando de traer aquí, estar relajado y simplemente divertirme jugando el juego. De eso se trata.

¿Puede hacer eso dentro de una organización tan "tradicional" como la de los Yankees?
El ambiente en el clubhouse es mucho más relajado este año que en años anteriores, quizás porque tenemos tantos jugadores jóvenes. He escuchado mucha más música de la que he estado acostumbrado a escuchar los últimos años.

¿Cuál es la diferencia principal entre un aficionado del equipo en Yankee Stadium, y lo que viste de los fans dominicanos durante el Clásico?
Es algo completamente diferente, incluso cuando voy como fanático a los juegos de pelota en República Dominicana. Esa gente está de pie desde el primer pitcheo hasta el último pitcheo. Aquí en Estados Unidos sí tienes bastantes momentos emocionantes, como cuando consigues un tremendo strike, o un tremendo jonrón. Pero en esa serie en Miami ¡había tremendo ruido! Con un strike, todo el mundo se volvía loco por un strike. Nunca había visto algo así. Fue una gran experiencia para mí.

¿Le pedirías permiso a los Yankees para jugar pelota invernal en República Dominicana?
Me gustaría experimentarlo por lo menos una vez en mi carrera, poder decir que jugué en República Dominicana, delante de mucha gente que no puede verme jugar aquí, en vivo. Creo que para mí sería algo bien chévere.

Sé que le "perteneces" a un equipo en República Dominicana, ¿puedes explicarles a aquellos que no saben cómo funciona?
Para los peloteros estadounidenses de padres nacidos en República Dominicana, se hace un draft todos los años. Creo que fue en 2007, que me escogieron las Águilas Cibaeñas. Alguien me llamó y me dijo, 'oye, tú perteneces a las Águilas'. Yo dije, "¿de qué estás hablando?" Entonces fue que me explicaron todo el proceso. Las Águilas son de Santiago, de donde son mis padres, ¡y el equipo de Tony Peña! Lo he visto en el estadio. Cada vez que estoy allá me reciben con los brazos abiertos, me dan boletos para el juego, siento como si fuera parte de ellos. Ellos trataron de hacerme lanzar la primera bola este año, pero no estaba listo para hacer eso todavía.

¿Qué se siente ser un pelotero de raíces dominicanas, que logró llegar a Grandes Ligas, y que juega para los Yankees?
Es especial. Pude ir a un juego de las Águilas contra el Licey, que es una rivalidad como Yankees-Boston, y no pude ver el juego porque todo el mundo venía a tomarse fotos y quería un autógrafo. Fue bastante divertido, pero al mismo tiempo, me tuve que alejar un poco después de eso.

¿Consideras que has logrado el máximo sueño americano, por el hecho de que tú, hijo de pobres inmigrantes dominicanos a Nueva York, juega ahora para los Yankees?
Creo que sí. Mis padres están muy orgullosos. Y estoy muy orgulloso de ellos. Mis hermanos y hermanas y demás familiares se sienten orgullosos. Siempre me han apoyado, desde que era un niño, y habiendo crecido y ser el hombre que soy ahora, es un sueño hecho realidad para todos nosotros.

En el ambiente político actual, ¿por qué crees que los peloteros latinos no se involucran mucho en hablar de temas que afectan a los latinos, como quizás los afroamericanos lo han hecho en otros deportes, como la NFL y la NBA?
Para ser honesto contigo, es algo en lo que realmente nunca había pensado. Algunos de nosotros intentamos hacer lo mejor que podemos en nuestras comunidades y ayudamos, pero lo hacemos simplemente de otras formas. Sinceramente, no tengo la respuesta para esa pregunta. Pero estoy seguro de que definitivamente podemos unirnos y ser más expresivos. Obviamente tenemos la plataforma. Eso es algo en lo que voy a pensar un poco más.

¿Crees que es algo que requiere un balance a veces delicado, porque vistes un uniforme, que representa a una organización?
Algunos jugadores quizás se sienten de esa manera. Pero tenemos una plataforma para hablar. A veces, tienes que decir lo que sientes y no tener ningún remordimiento. Comprendo por qué algunos jugadores prefieren no decir lo que piensan o hablar abiertamente, pero honestamente, no sé por qué no lo hacemos con más frecuencia.

Por Marly Rivera 
ESPN Deportes